El proceso de un tatuaje no termina al salir del estudio. Los cuidados posteriores son determinantes para que el tatuaje cicatrice correctamente y mantenga su calidad con el tiempo.
Durante los primeros días es normal sentir sensibilidad. Seguir las indicaciones del tatuador sobre el uso de parches, lavado y cremas cicatrizantes es esencial. Evita rascar o retirar costras, ya que esto puede dañar el diseño.
En Ecuador, la exposición solar es uno de los principales factores de deterioro del tatuaje. Evita el sol, piscinas y saunas durante el primer mes. Después, el uso de protector solar de alto FPS ayudará a conservar el color y los detalles.
Un tatuaje bien cuidado se mantiene definido, vibrante y saludable durante años. El compromiso del cliente es tan importante como la técnica del artista.



